Buscaba la mejor forma de decírselo; no quería destruir la buena amistad que había desarrollado con ella. Carlos estaba contento con la estrecha relación que se había formado pues es un paso muy importante para el amor. ¿O acaso alguien amó a una persona, sin antes ser amigos? El amor empieza con una buena amistad.
Eso pasó con estos jóvenes, su confianza era una de las mejores. A pesar de las circunstancias surgió un sentimiento más fuerte que el de amigos, incluso a su corta edad.
-Nohemí ¿recuerdas de la chica que te conté? ¿La que quería?
-Sí, la recuerdo, ¿qué pasó con ella? ¿Hay algún problema?
-No, no hay ningún problema. Es solo que… te quería decir quién es ella.
-¿De verdad me vas a decir?
-Sí, ¿te digo?
-Claro, me gustaría saber quién es la gran afortunada.
-Bueno, te mando un mensaje y te digo quién es.
-Está bien.
La llamada finalizó, Carlos dudaba en decirle lo que sentía; tenía miedo de que ella lo rechazase y perder la amistad formada. Además no deseaba confesarlo por un mensaje; él siempre quiso hacerlo personalmente, pero por el momento, era imposible y no sabía por cuanto más tiempo estarían así.
Mientras Nohemí, temía de que le escribiera otro nombre, y que quisiera a otra chica. Estaba nerviosa, se paró rápidamente y aseguró la puerta de su cuarto. Entonces regresó a sentarse a su cama. Fue en ese instante cuando su celular sonó; era el mensaje esperado de Carlos que decía lo siguiente:
“ELLA ERES TÚ, AQUELLA QUE, DESDE QUE LA CONOCÍ, EMPEZÉ A QUERER. Y NO SABES CUANDO TE QUIERO Y ME HACES TANTA FALTA NOHEMI. TE AMO”.
Los ojos se le llenaron de lágrimas. El corazón se le acongojó y empezó a latirle más rápido; era una emoción que no podía contener. De inmediato Carlos llamó y por un momento ninguno supo qué decir.
-Carlos…
-Nohemí, ahora ¿ya sabes a quién quiero?
-Sí… lo sé y… Carlos… yo… yo también te quiero.
-Tú me quieres… ¿cómo amigo, o cómo algo más?
-Como, algo más.
-Nohemí, yo… yo te amo.
-Yo también te amo Carlos.
Esa fue la primera noche que ambos escucharon tan bellas palabras. “Te amo”. Cinco letras que juntas expresan lo más hondo de los sentimientos.
-Nohemí, mi saldo ya se va a acabar, te parece si conversamos mañana. Ya es hora de dormir.
-Está bien, cuídate y… te amo.
-Yo también te amo, cuídate, hasta mañana.
-Hasta mañana.
Cada uno se recostó en su cama. Con los ojos abiertos empezaron a fantasear con volver a verse; en tanto poco a poco sus pupilas se dormían. Fue ese día en que ambos viajaron al mundo de sueños; un lugar perteneciente solo a ellos. Allí estaban frente a frente, mirándose a los ojos. No había oscuridad ni tinieblas, pues las luces de sus corazones despejaban todo temor. Entonces se expresaron mediante un fuerte abrazo…
* * *
12 de Marzo del 2008…
-¿Fue un sueño? -pensaba Carlos mientras se levantaba de su cama aún adormitado.
Miraba la luz que atravesaba la cortina puesta en su ventana. Cogió su celular que estaba bajo su almohada, vio la hora; debía irse a estudiar. Vio registrada la llamada de ayer y el mensaje que había enviado; no había sido un sueño.
Leía el mensaje constantemente; su corazón estaba emocionado. María se le acercó diciendo:
-¿Cómo éstas prima?
-Yo… muy bien -balbuceó-. ¿Por qué la pregunta?
-Pues tu carita me dice algo.
-¿Algo de qué?
-Se te nota… feliz. No había visto esa expresión en tu rostro. Uhm… ¿qué miras en tu celular? -María trata de quitarle el celular, pero Nohemí da media vuelta y se va mientras lo apaga.
-No es nada.
-Oye, cómo que nada, anda cuéntame.
Las primas salieron de casa. María iba tras Nohemí insistiéndole en que le contara lo que le sucedía…
La luna salió; brillaba más que de costumbre con algunas nubes cerca de ella. Carlos consiguió comprarse una supercarga noche para conversar con Nohemí; entonces llegando las once la llamó.
-Hola Carlos, ¿tienes bastante saldo?
-Sí, me compré una supercarga, tenemos que hablar de lo de anoche, lo que dije. Es importante.
-Sí, tenemos que hablar, yo quiero saber ¿de verdad… tú me amas?
-Claro que sí Nohemí. Te amo. Y yo quiero que tú me digas, ¿de verdad me amas?
-Claro que te amo Carlos.
-Nohemí… te amo tanto.
-Yo también te amo Carlos, pero…
-¿Pero qué?
-A mi papá no le va a gustar esto, que nos queramos.
-¿Por qué?
-Desde esa vez que hubo el problema del mensaje, mi papá piensa que eres un maleante al igual que Humberto y por más que le explico no me cree. Pero yo sé que tú no eres así, eres muy diferente y por eso te amo.
-Parece que es un gran problema, pero él no está contigo en estos momentos.
-Lo sé, cuando regrese a Lima ahí será el conflicto.
-¿Cuándo vas a regresar?
-Aún no lo sé, pero no creo que me quede mucho tiempo por aquí. Quizá terminando un grado en el no escolarizado.
-No te preocupes, yo voy a hablar con tu papá, no sé cuándo ni cómo, pero lo haré.
-¿De verdad?
-Sí, de verdad.
-¡Ay, te amo!
-Yo también te amo Nohemí. Y mira, quiero ser sincero contigo, yo quiero que esto dure para siempre y que no sea nada pasajero. No quiero jugar contigo, sino tener algo serio.
-Yo también quiero algo serio, estar contigo por siempre. ¿Y sabes por qué?
-¿Por qué?
-Porque te amo.
-Yo también te amo Nohemí.
Fue desde aquel momento que sus conversaciones se hacían más largas. Todo el ahorro y el poco dinero que conseguían en sus propinas se lo gastaban en ponerse saldo. Todos los días esperaban ansiosos las once de la noche para hablar. Sus conversaciones se extendían hasta las tres o cuatro de la madrugada.
El sueño de ambos no se satisfacía en dormir, sino en el intercambio de sus sentimientos. Podían verse, cara a cara; se tomaban de la mano, sonreían y caminan por el mundo de sueños. Sus miradas destellaban la más radiante luz que disipaba las tenebrosidades que los acechaban…
-A ver ¿hasta dónde me quieres? -preguntaba coqueteando Nohemí.
-Mmm, hasta el cielo -afirmó Carlos.
-Ah, pero yo hasta el universo.
-Entonces yo hasta el infinito.
-No yo más -replicó la enamorada.
-No, yo más -insistía el enamorado.
-No yo te gano.
-Ya igual los dos.
-Ya mi amor.
-Me gusta cuando me dices así.
-Ay mi amor, te amo.
-Yo también te amo. Dime Nohemí, ¿alguna vez has estado con alguien?
-No mi amor, claro que no.
-Eso significa… ¿que soy el primero en tu vida?
-Sí Carlos, el primero ¿y tú?
-Nohemí, es la primera vez que siento algo así, la primera vez que estoy con alguien. Eres mi primer amor. Te amo.
-Yo también Carlos. Te amo tanto.
-Sabes, yo siempre quise que, la primera persona con quien yo estuviera, esté conmigo por siempre.
-Eso también lo deseo yo, te prometo que esto no va a acabar. Nunca mi amor.
-¿De verdad… nunca nos separaremos?
-No Carlos, hasta que estemos viejitos.
-Eso significa que nos tenemos que casar, bueno, horita no, pero luego sí.
-Claro que sí amor. Si me gustaría casarme contigo, bueno, cuando crezcamos. Sabes yo quiero un futuro contigo.
-Yo también mi amor, porque te amo.
Sus ilusiones se hacían más fuertes con el paso de los días. Nohemí y Carlos no dijeron nada de esto a nadie, haciendo invisible su relación a distancia. Ambos tenían miedo de que se opusieran a su joven relación. Ni los mejores amigos de ellos lo sabían. Así pasó casi un mes, entre conversaciones, risas y te amos.
* * *
08 de Abril del 2008…
(11:30 PM)
-Hace un año que nos vimos por última vez Nohemí -dijo Carlos.
-Es verdad, no creo que haya pasado tanto tiempo, parece que fue ayer cuando te vi por última vez -dijo Nohemí mientras sonreía.
-Sabes, yo me acuerdo bien tu carita bonita.
-Je, je, ¿te parezco bonita?
-Para mí eres la más bonita del mundo.
-Ay mi amor… sabes yo también tengo en mente tu carita bonita, bien nítida, me acuerdo de ti Carlos.
-¿Te parezco bonito?
-Sí mi amor, no me importa el físico, sino lo que sientes por mí, además por dentro eres una persona muy bella.
-Nohemí… te amo. Pero ¿cuándo nos volveremos a ver?
-Ay Carlos, no sé, pero quisiera que sea pronto, te extraño tanto.
-Yo también mi amor, dime ¿le has contado lo de nosotros a alguien?
-No, me da miedo.
-A mí también me da miedo, no sé qué me dirán.
-Mejor después.
-Sí mejor, sabes… horita mi única meta es lograr tenerte aquí.
-Y yo deseo estar a tu lado… no sabes cuánto sueño con eso. Estar contigo por toda la vida.
-Por toda la vida… entonces… serás el amor de mi vida.
-Ay, Carlos. ¡Qué lindo! Tú… tú también serás el amor de mi vida. Te amo tanto mi amor, no te imaginas cuánto.
-Vas a ver que cuando nos juntemos, no nos separaremos de nuevo, eso nunca, ya verás.
No se cansaban de expresar lo que sentían. Bajo el fenecer de la luna llena, Carlos y Nohemí intentaban construir lo que se llama “amor” sobre la base exánime de un joven corazón.
* * *
11 de Abril del 2008…
(11:00 PM)
-¿Sabes qué día es hoy? -interrogó Carlos con una sonrisa.
-Sé es que una fecha muy importante para mi corazón -exclamó feliz Nohemí.
-Hace un mes que te dije lo que sentía y no me arrepiento de eso.
-Yo tampoco me arrepiento de haberte dicho que te amo y parece que eso pasó hace unos momentos, todo ha pasado tan rápido.
-Se dice que cuando se está enamorado el tiempo pasa volando.
-Ahora veo que eso es cierto.
-Sabes, mañana voy a un Instituto a estudiar un curso corto de computación.
-¿Así? ¡Qué bueno mi amor! Me da gusto.
-Eso me gusta, quizás es lo que estudie al terminar el colegio. ¿Y tú qué piensas estudiar?
-No sé, quizás una carrera técnica. Pero dime ¿con quién vas a ir?
-Con Adriel y Alberto, mis compañeros.
-Ah, ya veo.
-Creo que olvidé decirte algo.
¿Así? ¿Qué?
-¡Feliz aniversario!
-Ay, lo olvidé amor, perdóname, ¡feliz aniversario! Y que sea muy feliz.
-Sí muy feliz, así me encuentro.
-Oye… ¿sabes qué significa TAKE?
-¿TAKE? No.
- Es… Te Amo, Te Kiero y Te Extraño.
-Wao, ¡qué bonito! Pero, quiero con k, eso es moderno. ¡Cómo malogran el léxico!
-Ja, ja, ja. Es algo que mi prima me enseñó, no sé dónde lo habrá escuchado, pero eso significa TAKE, Te Amo, Kiero y Extraño.
-Entonces TAKE.
-Carlos… te amo mi amor.
-Yo también te amo Nohemí…
El celular ya era parte de su cuerpo; era lo único que les permitía estar comunicados. Las noches de largas conversación ya se habían hecho costumbre. Todo el tiempo, hasta el momento, su relación fue tranquila y se consideraban “felices”.
* * *
11 de Mayo del 2008…
-¡No puedo creer que hayan pasado dos meses! -exclamó Nohemí con mucha alegría.
-En ese tiempo he sido muy feliz -afirmó Carlos.
-¡Feliz aniversario! -gritó.
-¡Feliz aniversario mi amor! Ah, por cierto Nohemí sabes, va haber un concurso de canto.
-¿Así? ¿En dónde?
-Del Instituto donde estudio.
-¡Ah! Y vas a participar ¿o no?
-No, estás mal, ¿para qué voy a ir? Será para que me boten a la primera.
-Pero tú cantas muy bien y a mí me gustaría que al menos lo intentes, hazlo por mí, por favor.
-No lo sé, me da vergüenza.
-Mira piénsalo bien, me parece una idea magnífica, estoy segura que lo puedes lograr.
-Mmm, lo pensaré.
-¿Y cuándo va a ser el concurso?
-El casting va a ser el martes, a la hora que salgo del colegio.
-Eso es en dos días, ya falta poco, deberías practicar si piensas ir al casting. A ver practica conmigo, cántame algo.
-Mmm, no sé si entre al casting, pero me estás animando, quizás vaya.
-Claro y para animarte más yo te voy a cantar.
-¿Así? ¿Qué, tú cantabas?
-Malo, no te burles, voy a hacer un esfuerzo por ti.
-No me burlo. ¿Y qué vas a cantar?
-A ver, esta canción se llama “Me muero”
-¿Qué, te vas a morir?
-No, tontito, me muero por besarte.
-Oh, gracias por la canción amor. Te escucho.
-OK, ahí voy.
Su voz era melodiosa, Carlos quedó cautivado con aquellas notas musicales en tanto Nohemí intentaba demostrarle con su canto lo mucho que lo amaba…
-Cantaste muy bien, me gustó -dijo el joven encantado por las melodías.
-Creo que me esforcé mucho -dijo la cantante mientras sonreía.
-Tú deberías venir a concursar aquí.
-Pero no te ganaría.
-No digas eso, cantas mejor, ven por favor.
-Sabes que por ahora es imposible -Nohemí cambia su tono de voz a uno más serio y a la vez triste.
-Lo sé, pero no sabes cuánto sueño con volver a vernos.
-Yo también Carlos, sueño con estar juntos, con nuestro futuro… con muchas cosas. Y te extraño demasiado Carlos… demasiado mi amor.
-Yo también te extraño Nohemí… muchísimo. ¡Ah!, pero dime… como dice la canción que me cantaste, ¿por qué elegiste ese tema, te mueres por besarme o qué?
-Bueno, así dice la canción y en realidad… sí me gustaría darte un beso –expresó sonriendo.
-A mí también Nohemí ¿Y no puede ser horita?
-Carlos… -dijo ahora apenada-. Será un besito volado.
-Sí amor.
-Ahí te va -Nohemí hace el gesto y el sonido de beso a su celular.
-Me gustó. Yo también te mando uno -Carlos hace lo mismo.
-A mí también me gustó amor, te amo.
-Nohemí, yo también te amo y sabes que, por ti voy a ganar ese concurso. Voy a ir al casting.
-¿De verdad? Eso me daría mucho gusto.
-Lo haré por ti mi amor.
-Oye, puedes cantarme algo.
-Claro mi amor.
Carlos se sentía feliz cada vez que la complacía, mientras ella se enamoraba cada día más de él.
El joven enamorado estaba decidido a ir al casting; le contó a Lizeth y Oscar quienes lo animaron a que vaya y que al menos haga el intento…
-Si Nohemí estuviera aquí, estoy segurísima que te animaría a que fueras -Lizeth tenía razón. Carlos recordó lo que conversó con Nohemí. Se sentía culpable al no contarle algo tan importante a su “hermanita”; así que decidió decírselo. Su amiga se molestó un poco, pero muy alegre le dijo:
-Me alegro por ti hermanito. Ella es muy afortunada al tenerte.
-Mira, no quiero que estés diciendo esto a todo el mundo -mencionó Carlos temeroso y con voz baja.
-¿Por qué?
Es que tenemos miedo, luego te cuento con más detalle, tú solo no le digas a nadie.
-De acuerdo, pero luego me cuentas…
* * *
Faltaba un día para el casting, Carlos había estado practicando con ayuda de Oscar y Lizeth. Por la noche conversó con su amada quien, alrededor de las tres y treinta de la mañana, preguntó:
-¿Piensas ir mañana al casting?
-Ya empecé a dudar, estoy muy nervioso y ¿si lo hago mal?
-Eso no pasará, mira, cuando vayas imagina que estoy allí contigo.
-Eso haré amor. Sabes… cuando cierro los ojos, puedo verte.
-Yo también puedo verte mi amor… no te imaginas como sueño con volver a vernos.
-Un lindo sueño… bueno, creo que es hora de ir a dormir.
-Tienes razón, guarda energía para el casting. Te amo Carlos.
-Yo también Nohemí, te amo mucho.
-Bueno descansa amorcito, mañana conversamos y me cuentas cómo te fue.
-Claro, cuídate mucho sí, te amo.
-Tú también cuídate, te amo. Hasta pronto Carlos.
Al guardar su celular, ambos cerraron sus ojos, y de nuevo se han visto; se han tomado la mano y empezado a caminar en su mundo de sueños. Ven las infinitas estrellas, queriendo despertar solo cuando terminen de contarlas.
* * *
13 de Mayo del 2008…
(5:30 PM)
-¿A quién esperas? -interrogó Jhoanna.
Carlos volteó bruscamente; había estado parado buen rato en una esquina, a unas cuadras del lugar donde sería el casting, tenía puesto el uniforme de colegio debido a que salió pocos minutos antes, se había detenido cuando la amiga que conoció hace un año en la fiesta que hizo en su casa lo encontró.
-Hola, a nadie, solo estaba aquí parado, pensando.
-¿Pensando, en qué?
-Sobre un casting para entrar a un concurso.
-¿Tú también vas a ir?
-¿También?
-Yo voy a ir.
-¿Así? Es que tú cantas bien.
-Tú también, yo te escuché una vez y sí lo vas a hacer bien.
-¿Segura?
-Claro, anda vamos antes de que sea tarde.
Caminaron juntos hasta el lugar del casting. En el trayecto a Carlos le llegó un mensaje de Nohemí en donde le deseaba que le fuera bien. Al llegar vieron que la cantidad de jóvenes a presentarse era enorme; temerosos y nerviosos se inscribieron.
Esperaban sentados cada quien su turno, Jhoanna era animosa y hacía que su amigo no se retraiga; la primera en ser llamada fue ella. Se presentó ante el jurado y luego empezó a cantar. Al terminar, fue aprobada, después se acercó contenta a Carlos quien la felicitó; luego de eso llegó el turno de él.
Estaba nervioso, pero pensar en su amada lo hizo sentir mejor, así que empezó a cantar.
Al terminar el jurado dijo:
-Tienes una buena voz, y te salió muy bien la canción. Entras al concurso.
Carlos se alegró bastante, su amiga fue y lo abrazó felicitándolo. “A Nohemí le va a gustar esto, pensaba. “Al menos pase el casting. Gracias mi amor”.
Cada uno regresó a casa y al llegar el joven cantante, recibió la llamada de Nohemí.
-Carlos ¿cómo te fue?
-Nohemí a que no sabes… entré al concurso.
Ella da un grito de alegría, Carlos aleja por un momento el celular de su oído mientras sonríe.
-Te dije mi amor, lo hiciste bien, me da mucho gusto por ti.
-Todo te lo debo a ti amorcito, te amo.
-No tienes nada de que agradecerme. Y ¿cuándo empieza el concurso?
-Empezará la otra semana, el lunes.
-Pues, tienes que ensayar.
-Sí, aunque no dudo que me boten rápido.
-No digas eso, claro que lo harás bien.
-Eso espero y por cierto, recuerdas a Jhoanna la amiga que te conté ¿verdad?
-Sí, la recuerdo, ¿qué pasó con ella?
-Jhoanna también participó y también entró al concurso.
-Vaya, o sea que tu amiga va a ser tu competencia, eso me hubiese gustado verlo.
-Sí, pero creo que ella me gana.
-No digas eso, tú puedes ganar.
-Eso espero.
-Y ya deja de hablar y cántame algo.
-Claro amorcito.
Luego del canto, continuaron su conversación como de costumbre hasta altas horas de la noche. Al día siguiente Carlos se encontró con Lizeth y le contó lo sucedido. Ella se alegró por él y le dijo que lo acompañaría. Cuando le contó a Oscar él también dijo lo mismo. Pero no le dijo nada a su familia, ni a sus otros amigos.
* * *
18 de Mayo del 2008…
Este día mientras conversaban…
-Sí, mañana empieza el concurso -afirmó Carlos.
-Espero que te salga bien. Te deseo lo mejor -dijo Nohemí.
-Oye, me han dicho que el concurso va a ser por la televisión. Pero en un canal de Ica.
-Ay qué pena, me hubiese gustado verte.
-Voy a ver si puedo grabar y te lo mando.
-Gracias amor, eso me encantaría.
-Te prometo que por ti haré todo lo posible para ganar este concurso, al menos intentaré pasar varias rondas y quizá al menos a la semifinal.
-No me importa si ganas o pierdes, solo me importas tú. Tu amor.
-Mi amor es solo para ti.
-Te agradezco muchísimo por darme tu amor y no sabes cuánto te amo.
-¿De verdad me amas tanto?
-Demasiado Carlos.
-¿Y a pesar de nuestra edad, será amor?
-Sí Carlos yo siento que es amor ¿y tú?
-Yo también siento el amor es solo que… a veces dudo un poco.
-¿Dudas, de qué?
-De que lo nuestro no sea amor, a esta edad casi todo es gusto o ilusión y… más aún que estamos lejos, tengo miedo de que dejes de sentir algo por mí.
-Carlos… no dudes de eso mi amor, yo no quiero, no voy a dejarte. Siento esto desde hace más de un año y sé que es amor.
-Y ¿estás loca de amor?
-¿Loca de amor? Mmm, ya me estoy volviendo así por ti.
-Yo también y… te amo, lo que siento es amor Nohemí. Te amo mi amor, muchísimo.
-Y yo te amo más Carlos.
Minutos después terminaron de conversar, mientras en sus sueños caminaban juntos, ambos pensaban en si lo que sentían era amor y si estarían juntos para siempre. Una interrogante que muchos jóvenes tienen ahora.
* * *
19 de Mayo del 2008…
Caminaba temeroso, su hermanita lo empujaba mientras su amigo lo seguía calmando.
-Oe ya cálmate te va a salir bien -insistía Oscar.
-Nosotros estamos contigo hermanito -replicaba Lizeth mientras seguía empujándolo.
-Gracias, ojalá Nohemí estuviera aquí -dijo Carlos.
-Aquí traje mi cámara para grabarte, así le mandamos el video para que te vea -dijo Oscar.
-Eso le va a gustar mucho -afirmó Carlos sonriente.
-Ah, por cierto, me dijiste que Jhoanna estaría también en el concurso ¿verdad? -intervino Lizeth
-Sí allí estará
-Esto va a estar emocionante -finalizó Oscar.
Llegaron al lugar del concurso donde ya estaba Jhoanna. Luego de saludarse, Oscar y Lizeth fueron a sentarse como espectadores y animadores de sus amigos junto a varias personas que se encontraban allí también, mientras los concursantes fueron a un salón, a esperar que empiece el concurso.
-¿Nervioso? -preguntó Jhoanna.
-Un poco -respondió Carlos-. Trataré de dar lo mejor. Los que están aquí deben cantar muy bien.
-En total somos veinte y hoy eliminarán a seis.
-Seguro que estaré entre los seis eliminados.
-¡Ay no digas eso! Vas a pasar.
Nohemí llamó a Carlos en ese momento, él contestó y ella dijo:
-Amorcito, espero que te salga todo bien.
-Gracias Nohemí -Carlos se aparta de Jhoanna-. Por cierto… quiero confesarte que hace unos días le conté a Lizeth y Oscar… sobre nosotros.
-¿De verdad y por qué no me contaste?
-Lo siento… pero ellos son de confianza.
-Sí, lo sé. No hay problema, justo yo también quería contarle a mi prima, María, que es mi mejor amiga.
-Está bien, no creo que haya problemas.
-Yo tengo que tener cuidado, porque si mi papá se entera, él sería capaz de hacer cualquier cosa.
-Todo estará bien, no te preocupes.
-Carlos ya va a comenzar -gritó Jhoanna.
-Nohemí, tengo que colgar, ya va a empezar el concurso. Cuando termine te llamo.
-Está bien mi amor, recuerda que estoy contigo y te amo Carlos.
-Yo también Nohemí. Y sabes…- Carlos miró por una ventana, las estrellas eran numerosas y vio reflejado el rostro de su amada-. Yo siento que estás conmigo y eres como una estrella que me alumbra, adorna todo mi cielo y me llena de felicidad.
-¿De verdad? ¿Soy tu estrella? -dijo conmovida.
-Sí, eres mi estrellita. Te amo, hasta luego.
-Hasta luego, te amo.
Los concursantes salieron al escenario, los gritos de sus espectadores colmaban sus oídos de alegría y temor; se presentaron ante el público y empezó la competencia. Cada uno entonaba su voz y daba lo mejor de sí mientras una orquesta contratada tocaba las músicas.
Llegó el turno de Jhoanna quien era la número seis. Salió al escenario y cantó una balada, lo hizo muy bien y el público lo demostró con sus aplausos. Los jueces le dieron unas palabras de ánimo y la felicitaron.
Luego siguió el turno de Carlos con el número siete. Desde el público Lizeth gritó:
-¡Tú puedes hermanito!
-Es tu turno de demostrarles a todos de qué eres capaz-susurró Jhoanna que se le acercó.
Estaba nervioso, pensó en Nohemí y salió frente al público; ver la cara de la gente le devolvió el susto, pero cerró los ojos y pudo ver a su amada junto a él entonces, antes de cantar dijo:
-Quiero dedicar esta canción a alguien muy especial, alguien que está lejos de aquí y sin embargo siento que está conmigo. Para ti… Nohemí.
El enamorado empezó a cantar; la música romántica enamoraba a la multitud mientras en su mente solo estaba su primer amor.
Los aplausos remecieron el ambiente; sus ojos de satisfacción quedaron observando al público un momento. Entonces salió del escenario.
Al terminar todos de participar, el jurado entró en acción. Al tener listos los puntajes empezaron a decir los nombres de los participantes que pasarían a la segunda etapa. Jhoanna fue la segunda en ser nombrada y Carlos el tercero. Ambos recibieron la felicitación de sus amigos presentes…
-¡Nohemí es Carlos! -gritó María.
Corría hacia el patio donde ella lavaba su ropa; la enamorada se secaba rápidamente las manos para coger el celular y recibir noticias del concurso. Al enterarse de lo sucedido fue a su cuarto junto con su prima y gritaron de alegría.
-¡Felicidades amor! Te dije que lo ibas a hacer bien -dijo muy alegre la joven.
-Todo te lo debo a ti -decía Carlos mientras su hermanita se acercaba-. Oye aquí está Lizeth y quiere hablar contigo, aquí te la paso.
-Hola Nohemí, amiga, a los años ¿cómo estás? -interrogó
-Hola Lizeth estoy bien ¿y tú?
-También y oye…Carlos ya me contó sobre ustedes.
Sí, ya me lo comentó.
-Eres muy afortunada, de tener a alguien como él, no lo vayas a desperdiciar.
-Claro que no, porque lo amo.
-Me alegro por ustedes, él te quiere mucho y por eso se esmeró en pasar la primera etapa del concurso.
-Yo sabía que podía hacerlo, ojalá lo hubiese visto cantar.
-Sabes, Oscar mi amigo, lo ha grabado todo y te vamos a enviar el video.
-¿De verdad? Muchas gracias.
-Bueno amiguita, tengo que despedirme, cuídate.
-Tú también amiguita.
-Ahí te dejo con tu amorcito.
-Je, je, no es mi amorcito, es mi amorzote, chau Lizeth.
Carlos recibe su celular y sigue la conversación con Nohemí.
-¿Es cierto lo del video? -preguntó ella.
-Sí, mañana te lo envío por Internet. Nohemí te llamo más tarde, voy a despedirme de todos por aquí.
-Claro mi amor. Hablamos luego.
El joven se despidió de sus amigos y regresó a casa donde debería prepararse para la próxima etapa del concurso dentro de tres días. Ahora tendrían que cantar en dúo; Carlos y Jhoanna cantarían juntos.
Ya en la noche, Nohemí y Carlos estaban hablando y ella dijo:
-Me gustó cuando me dijiste estrellita.
-Eso eres para mí amorcito.
-Eres muy dulce. Como un bombón.
-¿Así?
-Sí, eres mi bomboncito.
-Oye, yo te digo estrella y tú me dices bomboncito.
-Claro mi bomboncito, te amo.
-Yo también mi estrellita, te amo mucho…
Al día siguiente, Nohemí recibió el video en donde pudo ver a Carlos cantando. De inmediato, las lágrimas brotaron de alegría y su joven corazón se alegró de verlo; evitando que se cansara de ver la filmación el resto del día.
* * *
-Bien, creo que es todo por hoy -Jhoanna apaga su equipo de sonido mientras Carlos empieza a alistar sus cosas para regresar a casa. Su amiga sale y lo acompaña mientras le pregunta:
-¿Ya les contaste a tus padres?
-Sí -contestó Carlos-. Justo ahora antes de venir, están contentos y me van a apoyar. El jueves irán para alentarme desde el público.
-¡Qué bueno!
-Tengo miedo de descalificar.
-Pues si te descalifican a mí también. Pero eso no pasará, contigo de pareja de canto verás que ganaremos.
-Eso espero, pero hay otros que cantan muy bien. La chica que nombraron primera me sorprendió mucho con su voz.
-A mí también, creo que se llama Aracely.
-Aracely… Espero no enfrentarme en la final con ella. Es muy buena cantante.
-Pero ambos somos mejores que ella, verás que le ganaremos.
-Bueno, eso ya lo sabremos pronto amiga. Sigue
practicando, ya me tengo que ir.
* * *
22 de Mayo del 2008…
(7:00 PM)
-¿Bomboncito? Ja, ja, ja. ¿Así te dice? -Lizeth tenía el celular de su hermanito en la mano, había estado leyendo los mensajes de Nohemí en donde le decía “bomboncito”.
-Oye, no te burles -dijo Carlos.
-Es que es cursi.
-Pero a mí me gusta que me diga así.
-Ah, claro hermanito, y tú ¿cómo le dices?
-Yo le digo, estrellita.
-Ah, así le decían de niña creo.
-Pero, ahora es por otra cosa. Para mí es la persona más importante en mi vida. Ella… me ilumina y me da felicidad.
-¡Qué lindo!
-Y tú… tú eres mi mejor amiga y hermanita, por eso te quiero mucho.
-Yo también te quiero hermanito. Y mira, ahí viene Jhoanna y Oscar.
Los dos se acercan y se saludan.
-¡Listos para ganar Carlos! ¿Verdad? -dijo Jhoanna.
-Claro que sí -contestó él.
-Ni se les ocurra perder -intervino Lizeth.
-Si pierden los linchamos -dijo Oscar.
-No, vamos a pasar, ya verán -repetía Jhoanna
-¿Cómo sería que en la final queden los dos? -interrogó Oscar.
-Uy, eso sería emocionante -opinó Lizeth.
-Si hoy ganamos, ganamos los dos y si perdemos, perdemos los dos -dijo la cantante.
-Sí, es que todo se comparte -dijo Oscar.
-Ja, ja, ya cállate -interrumpió Carlos-. Jhoanna ya va a empezar, vamos donde los demás.
-Sí, vamos.
Ambos fueron a los camerinos donde estaban los demás participantes; al empezar el concurso fueron los segundos en participar. Uniendo sus voces Carlos y Jhoanna impactaron a los presentes entre ellos amigos y familiares de los dos.
Luego de haber salido todos los dúos, el jurado determinó quienes se quedarían; los primeros en ser nombrados fueron Carlos y Jhoanna quienes se emocionaron mucho. Dos fueron los dúos que se descalificaron, quedando diez concursantes.
Al terminar y recibir las felicitaciones de muchos, una de las participantes se le acercó a Carlos.
-Hola, tú debes ser Carlos.
-Sí, tú nombre es Aracely, ¿verdad?
-Exacto, mucho gusto. Oye cantas muy bien.
-Tú también. En la competencia anterior tú fuiste la primera en ser nombrada.
-Bueno, pero hoy no fue así -Aracely baja la mirada mientras Jhoanna se acercaba.
-Mira -continuó Carlos-. Te presento a mi amiga Jhoanna.
-Hola, mucho gusto Aracely.
-Mucho gusto también. Ustedes hicieron un buen dúo -dijo sonriente mientras miraba a Jhoanna.
-Gracias.
-Ella también canta muy bien –añadió Carlos.
-Sí, la escuché –afirmó Aracely.
-Gracias de nuevo, bueno Carlos, solo me acerqué para comunicarte que afuera te espera Gabriela. Me dijo que quería conversar contigo, yo ya me voy.
-Cuando sales, ¿podrías decirle que entre?
-Está bien, bueno hasta luego -Jhoanna sale mientras Aracely pregunta:
-Gabriela es…
-Una gran amiga.
-Ah ya veo. Y si es una gran amiga, ¿por qué no estuvo aquí?
-Bueno, hace tiempo que no conversábamos, y no le avisé, quizá está molesta.
-Uhm, pues es lo más seguro.
-¿Me esperas un momento? Allí viene -Carlos se aleja de ella mientras se acerca a Gabriela que lo saluda y le dice:
-¡Te felicito!
-Gracias. Ah, y disculpa por no avisarte. ¿Cómo te enteraste?
-Oscar me llamó, pensaba que sabía del concurso y me preguntó por qué no vine. Y ahí fue cuando me enteré.
-Ah bueno, sí, todo estuvo bien.
-Carlos… yo sé que siempre tenemos diferencias, pero creo que es eso lo que hace mejorar nuestra amistad. De verdad, no me gusta estar peleada contigo, ya ni recuerdo que fue lo que pasó pero… sí recuerdo que una vez me dijiste que siempre seríamos amigos.
-Yo también lo recuerdo perfectamente. Y tienes razón, nuestras diferencias hace que mejore la amistad.
-Amigo, te tengo mucha estima. No permitamos que nada nos separe.
-Nada lo hará, por más peleas que tengamos nada de eso pasará.
Ambos se dan la mano mientras Aracely se acerca; se conocen y luego los tres salen de lugar. Carlos y Gabriela toman un micro en tanto la joven cantante regresa a su casa.
Los días pasaban, la competencia se hacía cada vez más emocionante y difícil. Varios empezaban a ser descalificados. Carlos, Jhoanna y Aracely cantaban muy bien y pasaban a la etapa siguiente. La joven última en cada ocasión posible no apartaba su mirada de Carlos; cuando él cantaba sus oídos se deleitaban en su voz. Entonces su corazón quedó aferrado a él. Sin embargo, en ningún momento Carlos dirigió su mirada hacia ella, él mantenía su relación con Nohemí, amándola y cantando para ella todos los días.
Después de varios días solo quedaron seis concursantes; eliminaron a dos y entre los que quedaron estaban Carlos, Jhoanna, Aracely y otro joven llamado Miguel. Por lo tanto, se decidió que en esta semifinal no sería todos contra todos, sino uno contra uno. Se hizo un sorteo y para esta penúltima fase competiría Carlos contra Miguel y Jhoanna contra Aracely.
Estando en casa, Carlos recibió la llamada de Nohemí, de inmediato, él le contó lo sucedido.
-Vaya, mi amor, felicidades yo sabía que podías llegar muy lejos -dijo ella muy alegre.
-Todo te lo debo a ti, mi estrellita, te amo.
-Yo también, mi bomboncito, te amo mucho.
-Nohemí… eres la persona más importante en mi vida, te amo, te amo, te amo, te amo…
¡Ay Carlos! No sabes cuánto te amo mi amor, de-
masiado mi bomboncito, me muero por estar a tu lado amor para darte muchos besitos.
-¿Así? A mí también me gustaría mi estrellita y puedo… ¿puedo preguntarte algo?
-Dime amor.
-¿Alguna vez… has besado a alguien?
-Claro que no… ¿y tú?
-Yo tampoco Nohemí.
-¿De verdad?
-Claro que sí amor.
-Entonces… será el primer beso que me des, nuestro primer beso mi bomboncito.
-Nuestro primer beso Nohemí, claro que sí, me harías muy feliz.
-Carlos…
-Dime…
-Te amo.
-Yo también te amo…
-¡Qué feliz estoy!
-Mañana te envío el video del concurso.
-Gracias, sabes, mi prima se ha comprado su cámara de video, me voy a grabar y te envío el video.
-Gracias amor, me haces muy feliz.
-Tú a mí me haces más feliz porque te tengo y no quiero que nos separemos nunca.
-Claro, nunca te voy a dejar de amar, pase lo que pase Nohemí… siempre te amaré, eso yo, te lo prometo mi amor.
-Yo te lo juro, mi amor, te juro que no te voy a dejar y que estaré contigo hasta la muerte.
Fue aquel juramento lo que aferró los jóvenes corazones a aquella ilusión. Más de un año había pasado ya sin verse cara a cara; su relación a distancia era todo lo que fortalecía aquel lazo de amor.
Al día siguiente, Nohemí se encontraba viendo el video que le había enviado Carlos. Mientras su papá, desde Lima, la estaba llamando a su celular, pero no contestaba. Así que llamo al hermano mayor de ella, quien al preguntarle cómo estaba le dijo a su padre:
-Está bien, viendo un video en la computadora.
-Ah, seguro viendo los dibujos que a ella siempre le ha gustado ver -dijo alegre el padre.
-No, creo es un video de un concurso de uno de sus amigos de Ica, últimamente conversa mucho con él -aseguró el hermano.
-¿Qué amigo? ¿Sabes su nombre?
-Creo que es un tal… Carlos.
-Con que Carlos… ella tiene prohibido hablar con él, ese chico es un maleante. Hijo, no le vayas a decir que hablé contigo. Ya hablaré con ella. Adiós.
-Está bien. Adiós.
Nohemí ignoraba toda la conversación y muy feliz, veía como Carlos cantaba. Al terminar su prima María la grabó en video dedicándole unas bellas palabras a su joven amado. Pero todavía no se lo envió, pues su deseo era esperar una ocasión más adecuada.
Al otro día, Nohemí estaba viendo nuevamente los videos que Carlos enviaba, ahí estaba María con ella, cuando tocaron la puerta.
-María fíjate quién es.
-No puedo, estoy viendo -contestó la prima.
-Esta chica, nada puede hacer bien floja que eres, ¡ya voy!
Sus ojos quedaron quietos ante la intimidante figura. El temor a la reprensión la inmovilizó y tímidamente Nohemí dijo:
-¿Papá? Pero… qué bueno, que has venido a visitarme.
-No solo vine a visitarte, sino a llevarte conmigo.
-¿Qué?
-Parece que por aquí tienes muchas libertades.
Entró a la casa bruscamente observada cada rincón del recinto y vio a María viendo el video del concurso.
-Hola tío.
-Hola sobrina.
De inmediato, al contemplar el video, reconoció que el chico que aparecía, era Carlos y muy furioso dijo:
-Nohemí, te prohibí que tuvieras algún contacto con ese chico.
-Pero papá él…
-Nada de peros, aquí haces lo que quieres, y nos iremos en tres días, el sábado.
-¿Sábado? Pero mi tío…
-Él ya lo sabe, así que alista tus cosas.
Los ojos sollozantes de Nohemí no conmovieron al furioso padre. La joven corrió a su cuarto y su prima tras ella.
-Primita, ya cálmate, vas a ver que todo va a salir bien.
-Lo malo es que en Lima no podré hablar mucho con Carlos.
-Y si tu papá se entera de ustedes, podría…
-¡No lo digas! Sé de lo que es capaz mi papá. Y mejor es que… Carlos y yo… tengo que hablar con él lo más pronto posible.
* * *
29 de Mayo del 2008…
Su madre le elegía su mejor ropa. Carlos se alistaba para la semifinal del concurso. Estaba nervioso y preocupado; su joven amada no lo había llamado desde ayer. Mientras se daba los últimos toques para salir al concurso recibió la llamada de Nohemí y muy contento exclamó:
-Hola mi amor, ayer te extrañé mucho porque no hablamos.
-Yo también te extrañé mucho… es que… hay un problema.
-¿Qué clase de problema?
-Mi papá ha venido a Arequipa y me llevará el sábado a Lima.
-Vaya, y tú no quieres ir ¿verdad?
-No, el problema no es eso sino que, en Lima no podremos hablar como ahora. Y mi papá me tendrá muy vigilada y si se entera de nosotros…
-No va a pasar nada.
-Es que tú no lo conoces, él es capaz de hacer muchas cosas. Y Carlos… aunque me duela mucho, creo que… -la cálida voz de la joven empieza a entrecortarse mientras sus labios dijeron con mucho esfuerzo: “es mejor que dejemos aquí todo”.
-¿Qué? Nohemí ¿de qué hablas?
-Es que tengo miedo de que te haga daño y no quiero que por mi culpa salgas lastimado.
-Mi amor, no va a pasar nada, pero no pienses en terminar con esto.
-Yo no quiero Carlos, quiero amarte por siempre.
-Yo también mi estrellita, y no te preocupes, juntos triunfaremos en esto.
-Carlos… mi papá tiene malas influencias, si se entera, puede hacer que te hagan algo malo.
-Todo estará bien, nadie vencerá nuestro amor verdadero.
-Tienes razón amor, juntos somos invencibles y nadie nos separará. Te amo.
-Y yo a ti mi estrellita.
-Sabes, estoy loca, loca de amor por ti mi Carlos, te amo demasiado amor. Tú eres el amor de mi vida, mi bomboncito.
-Yo también estoy loco de amor y te amo, eres el amor de mi vida Nohemí.
-Pues yo te quiero y amo un montononazo.
En su mundo de sueños Carlos y Nohemí se dieron un fuerte abrazo. Ella le deseó lo mejor en el concurso. Con eso de despidieron…
-Tienes mucha razón hermanito, no los van a separar -Lizeth puso su mano en el hombro derecho de su amigo. Carlos le había contado lo sucedido a ella y a Oscar quien dijo:
-Además ¿cómo los van a separar, si ya están separados?
-Chistoso -Carlos lo miró disgustado.
-O sea, que siempre se van a querer aunque no se vean -defendió Lizeth.
-Y ¿cómo es eso de que su papá te puede hacer algo malo? -interrogó el burlón.
-En una ocasión, Nohemí me contó, que su papá había conseguido mucho dinero en su nuevo empleo, el cual ella cree que es ilegal y que, además, ahora tenía influencias en varios lugares.
A lo mejor… -opinó la hermanita- .Nohemí tiene miedo de que su papá, te vaya a hacer algo malo.
-Pues, yo no le tengo miedo.
-Además, estás con tus amigos -reforzó Oscar.
-Eso sí hermanito, siempre vas a contar con nosotros.
-¿Prometen no abandonarme?
-Claro que no.
-Nunca hermanito.
-Gracias.
-Mira, ahí viene Jhoanna –dijo Oscar.
Jhoanna se acercó y saludó a los tres.
-Estás lista ¿verdad Jhoanna?
-Claro, más que lista. Pero Carlos, prométeme que vas a ganar esta ronda, ni se te ocurra perder pues yo le ganaré a Aracely, porque con quien más quiero competir es contigo en la final de este concurso.
-A mí también me gustaría competir contigo en la final.
Por detrás, Aracely se acercó y dijo:
-Eso solo pasará si me ganas Jhoanna.
El grupo de jóvenes voltea a ver a la última participante en llegar.
-Ahora vamos a ver quién de nosotras competirá contra Carlos.
-Oigan, oigan -interrumpió el mencionado-. Esperen, no se olviden de Miguel, a lo mejor él me gana porque canta muy bien.
-Tienes razón y allá está -señaló Jhoanna-. Él para muy callado.
-Pero él no le va a ganar a mi hermanito.
-Ahora veremos qué pasa -dijo Oscar.
-Bueno ya va a empezar, vamos -dijo Aracely.
Los concursantes esperaban, en una sala detrás del escenario, a que los llamaran mientras sus familiares y amigos estaban en el público apoyándolos.
En ese momento Nohemí solo alcanzó a enviarle un mensaje en donde le decía a Carlos:
“AUNQUE ESTEMOS LEJOS, NUESTRO AMOR ES UNO SOLO. NADIE NOS PODRÁ VENCER. TÚ PUEDES MI BOMBONCITO. TE AMO”.
Se sentía animoso y muy fuerte; había resuelto en su corazón pasar a la semifinal. Al empezar el concurso los cuatro participantes ya estaban ante el público y dieron unas palabras agradeciendo su apoyo durante todo el concurso. Así dio comienzo la competencia entre Carlos y Miguel. Ambos dieron lo mejor de sí y los espectadores quedaron cautivados ante sus voces.
Al terminar, fueron seguidos por la competencia de Jhoanna y Aracely; las dos jóvenes cautivaron al público. Sin embargo, fue Aracely que, con unas palabras antes de su participación, formó en la mente de Carlos recuerdos de su amada. Mencionó que le dedicaba esa canción a alguien muy especial. Y fue una sorpresa para el joven, al escuchar que era la misma que Nohemí le cantó a él cuando lo estaba animando para que fuera al concurso. Pero él empezó a ver a su joven amada cantándole; su melodiosa voz lo sacó del lugar y fueron nuevamente al mundo de sueños. Donde tras el final de la canción Nohemí le dio un beso en la mejilla y desapareció.
Los aplausos lo sacaron de la ilusión; vio que Aracely agradecía al público mientras lo observaba. En ese momento el jurado daría la decisión de la semifinal; el suspenso estaba en todos los que veían el momento. Primero, estuvo lista la decisión de la competencia inicial. Entonces Carlos y Miguel dieron un paso al frente y uno de los jueces dijo:
-Deseo felicitar a ambos, lamentablemente solo quedará uno. Y el finalista es… el número siete, Carlos.
Todos los amigos y familiares de él dieron un grito, haciendo que se emocione y se pusiera muy contento. Ahora se decidiría entre Jhoanna y Aracely.
Otro de los jueces dijo:
-Ambas lo han hecho muy bien, en realidad se nos ha hecho difícil elegir a la finalista. Pero el público también nos ayudó a decidir. Y la finalista es… la participante número dos, Aracely.
Los ojos de Jhoanna empezaron a sollozar mientras su rival daba gritos de alegría. Lizeth, Oscar y Carlos fueron donde ella, quien se puso a llorar.
-Lo hiciste muy bien Jhoanna -dijo Oscar mientras ponía su mano en el hombro izquierdo de ella.
-Sí, cantaste bonito -añadió Lizeth.
-Pero yo… quería competir contra ti… Carlos, eso quería -dijo mientras lloraba.
-Estoy seguro que me hubieses ganado. Tú cantas muy bien.
-Carlos… prométeme que le vas a ganar a Aracely en la final, por nada del mundo te dejes vencer.
-Pero ella canta muy bien y no creo…
-¡Prométeme que le vas a ganar!
-Yo… está bien, te lo prometo.
-No te preocupes, mi hermanito te vengará.
Jhoanna recibió el abrazo de sus amigos mientras el público le aplaudía y despedía así a una gran participante. Al irse casi todos, Aracely se acercó a Carlos diciendo:
-Cantaste muy bien Carlos.
-Tú también, y quería preguntarte ¿es muy especial el chico a quien le dedicaste tu canción?
-Sí, es alguien a quien quiero.
-Pues debe estar feliz de tener a alguien como tú.
-Bueno, él no lo sabe. Pensaba decírselo ahora.
-¿Ahora?
-Sí, y es que, esa persona es…-baja la mirada, sonríe, vuelve a mirar a Carlos y sin rodeos continúa-. Eres tú, es a ti quien quiero Carlos.
Carlos se queda inmóvil, no esperaba unas palabras así en aquel momento; la contempló por un momento, Aracely era atractiva y difícil de decirle que no. Sin embargo recordó a su amada y el juramento que hizo y fue allí donde se dio cuenta aún más de lo mucho que la amaba.
-Aracely… yo, lo siento, pero no puedo decir lo mismo. Lo que pasa es que yo ya quiero a alguien…
-Ya veo… -sabía que la rechazaría, pero no le importó, y ahora vio que su miedo era verdad.
-Discúlpame pero…
-No te preocupes, solo quería expresar lo que siento. ¿Y dime ella lo sabe?
-Sí, el problema es que ella no está aquí en Ica y, sabes, estamos luchando por nuestro amor.
-Ya entiendo, espero que sea una bonita historia con un final feliz.
-Yo también deseo eso.
Ella se voltea sin decir nada, se queda en silencio por un momento y luego dice:
-Carlos… no pienses que me voy a dejar ganar por ti. Yo ganaré este concurso. Eso tenlo por seguro.
-Eso espero Aracely.
-Hasta pronto… Carlos.
-Hasta pronto…
Así fue la despedida de los dos últimos participantes que se reencontrarían dentro de dos días.
Mientras tanto, Nohemí intentaba llamar a Carlos, pero como su papá estaba ahí, no pudo sino hasta el día siguiente cuando su papá salió un momento.
-Hola mi amor ¿cómo estás? -interrogaba inquieta Nohemí-. ¿Qué pasó ayer?
-Hola, pues escucha, ayer… ¡Pasé a la final!
Nohemí se contiene de gritar, mueve sus manos y se le iluminan los ojos diciendo: “¡Felicidades mi amor!”
-Pero dime tú ¿cómo estás?
-Bien, mañana iré para Lima.
-Y mañana es la final. ¿A qué hora te vas?
-Creo que en la mañana, sabes me hubiese gustado que vayas a la agencia, porque el carro a lo mejor para en Ica para cenar. Solo que mi papá va a estar ahí.
-Ya veo, además, a esa hora será el concurso.
-Prométeme que vas a ganar.
-No sé si pueda… no estoy seguro…
-Por favor Carlos claro que podrás –interrumpió.
-Voy a hacer mi máximo esfuerzo por ganar… Te lo prometo mi estrellita.
-¡Lo harás!, pero cuéntame, ¿contra quién competirás? Dime todo lo que pasó ayer.
Le contó sobre cómo fue la semifinal y luego lo que habló con Aracely y que la rechazó.
-Eso que hiciste demuestra mucho… ¿solo me amas a mí? ¿Verdad?
-Claro que sí mi amor y nunca te cambiaría por nada ni por nadie mi estrellita.
-Te amo…
Conversaron por un momento más y luego, se despidieron como siempre diciéndose lo mucho que se amaban, dirigiéndose a su mundo de sueños.
* * *
31 de Mayo del 2008…
Sus cosas estaban listas, aquella vieja mochila que trajo de su viaje fue reemplazada por una nueva que le regaló su padre; se la obsequió a su prima María quien prometió cuidarla. Salió a dar un último paseo por aquel lugar. Arequipa vio niñez, recordaba nuevamente aquella familia feliz que tuvo.
Estando sentada en un parque y sin que nadie la viera llamó a Carlos para seguir deseándole bienestar.
-Por favor, da todo de ti en la final.
-Lo haré Nohemí, y tú por favor trata de llamarme apenas puedas.
-Sí, mi amor. Recuerda que siempre, te voy a amar mi bomboncito. Y gánale a Aracely.
La tristeza se ocultaba tras el corazón. Ambos sabían que las cosas cambiarían estando ella en Lima; en su corta conversación se dijeron lo mucho que se amaban. Entonces tras besos volados sobre el sol renaciente despidieron sus voces.
Los paisajes conmovían su mirada; el pasar de un árbol tras otro le recordaba que aquellos momentos felices se pondrían en peligro. Su papá dormía; la película que pasaban le aburría, por lo que optó leer los mensajes de Carlos con mucho cuidado.
Pasaron varias horas y llegó la noche; la final del concurso estaba muy cerca. Muchas personas estaban en el lugar y además se transmitía por televisión en un canal de Ica.
-Ahora vas a demostrar lo que puedes hacer y le vas a ganar a Aracely -dijo Jhoanna.
-Muchas gracias por tu apoyo. Daré todo de mí te lo prometo.
-Hermanito -intervino Lizeth-. Muchas personas te están viendo, no te vayas a poner nervioso.
-No te preocupes -siguió el participante-. Pero me hubiese gustado mucho que Nohemí esté aquí.
-Yo aquí lo estoy grabando todo -dijo Oscar-. Se lo vamos a mandar no te preocupes.
-Y ¿quién es Nohemí? -interrogó Jhoanna.
-Ah, es…
-¿No le has contado? -preguntó Oscar a Carlos.
-Es una amiga -respondió Lizeth.
-Ah, ¿y por qué no vino?
-Es que no está aquí -contestó Carlos.
-Ah, parece que es especial.
-Uy ni te imaginas… -dijo Lizeth
- Si te contaran… -agregó Oscar
-Bueno, bueno -interrumpió el joven enamorado-. Luego te contaré de ella.
-Está bien.
-Miren ahí viene Aracely -dijo Oscar.
Al acercarse la participante dijo a Carlos:
-No creas que será fácil vencerme.
-Eso lo sé Aracely, pero ahora veremos.
Cada quien tomó su lugar en tanto Nohemí llegaba a Ica, el carro se detendría una media hora para cenar. Bajó del ómnibus y en la agencia vio mucha gente amontonada; se acercó y vio que el concurso ya estaba siendo presentado. Así que se detuvo a contemplar y como su papá no bajó del carro no se dio cuenta. De inmediato la joven le envió un mensaje a su amado donde le decía que estaba en Ica y que lo estaba viendo. Él lo leyó y se alegró mucho; ahora se sentía con más ánimo para ganar.
-¡Buenas noches a todo el público presente! Esta noche estamos aquí para ver la gran final de este concurso que ha estado muy emocionante durante las semanas anteriores. Ahora todo se debate entre Carlos y Aracely quienes hoy se enfrentarán. ¿Quién ganará? Eso lo sabremos esta noche.
La conductora contó un resumen de todo el concurso y luego mencionó los premios. El ganador se llevaría dinero en efectivo y además sería el cantante de la orquesta que tocaba en el concurso.
-Y sin más hablar, vamos a escuchar a nuestra primera finalista. Ella es Aracely y nos canta “Aún”, adelante Aracely.
Observaba a Carlos con detenimiento, era una sensación extraña, “amor a primer canto” decía ella. La decepción que había tenido hace tiempo se le había olvidado con escucharlo cantar. A sus quince años había deslumbrado con su voz y soñaba con ser una gran y famosa cantante. Entonces entonó con su voz delicada hacia su nueva ilusión.
Los aplausos estremecieron su corazón, Carlos la quedó observando; Nohemí pudo darse cuenta desde donde estaba de aquellas miradas. El jurado le dio unas palabras de ánimo y luego salió del escenario.
Ahora le tocó el turno a Carlos.
-Vamos mi amor, tú puedes -decía Nohemí mientras comía una torta y miraba a cada momento hacia el ómnibus, fijándose si venía su papá.
-¡Tú puedes hermanito! -gritó Lizeth.
-Por Nohemí -dijo Oscar.
-¡Tú puedes ganar, vamos Carlos! -añadió Jhoanna.
-Muy bien -continuó la conductora.- Ahora vamos a escuchar al segundo finalista, él es Carlos y nos canta “Ven”. Adelante Carlos.
Ya en el escenario él empezó a cantar ante todos aquellos que lo veían.
Al iniciar la melodía de la canción, Carlos miraba al público. En su rostro reflejaba alegría, pero a la vez tristeza, tratando de demostrar en su canción un amor, el amor hacia alguien, el cual era incondicional. En tanto, Nohemí lo observaba muy emocionada, con una sonrisa de mucha alegría y no se distraía para nada.
El público seguía el ritmo de la canción, con las manos en alto y moviéndolas de un lado para otro. Sus padres, ahí, mirándolo; estaban orgullosos de él.
A los jueces les gustaba mucho como cantaba, y Aracely, ella sentía que lo quería cada vez más.
Al ir cantando, Carlos pensaba en Nohemí y en su canción le decía, que viniera, sí, que se quedara a su lado, era un canción muy romántica y como era nueva, muchos la escuchaban por primera vez.
Carlos le dijo a Nohemí que la última canción sería especialmente para ella, quien se acordó de eso, y empezaron a salirle lágrimas, ya que no solo la escuchaba, sino que podía verlo.
Mientras él todavía cantaba, el padre de Nohemí decidió bajar del ómnibus para ver qué es lo que estaba haciendo, además en unos minutos tenían que irse; Nohemí se olvidó de su papá y en su mente solo estaba Carlos.
Finalizando su canción, él se arrodilló y dijo muy fuerte “Ven”, sí, diciéndole, ven, a Nohemí…
El público dio un fuerte grito y los aplausos no dejaban de escucharse. En la agencia donde estaba Nohemí, la gente también aplaudió y Nohemí saltaba de alegría.
El sonido de las palmas llamó la atención del papá de Nohemí, quien la buscaba.
Los jueces le dieron unas palabras de ánimo y lo felicitaron por su buena participación. Entonces llegó el momento de decidir al ganador. Nohemí estuvo muy atenta hasta que sintió que alguien le puso la mano en el hombro y le dijo:
-Creo que te prohibí que lo vieras.
Ella muy asustada lo vio y dijo:
Papá, pero él no te ha hecho nada, por favor, déjame ver el final.
A lo que él respondió:
-Claro, vamos a ver como pierde el mocoso ese.
El sobre con los resultados entregados por los jueces estaba en las manos de la conductora quien con mucho suspenso lo abre y empieza a decir:
-Bien, aquí tengo el sobre con el resultado, en breves momentos conoceremos a nuestra futura estrella.
El escenario quedó en silencio, la gente que seguía el programa desde su casa también; el suspenso era incontenible.
-Vamos a decir de una vez el nombre del participante que brilló en este escenario –hace una pausa y saca el contenido del sobre en sus manos-. Y el ganador de este concurso es… ¡Carlos!
Nohemí saltó de la emoción y gritó:
-¡Sabía que ibas a ganar!
Su papá la tomó de la mano y se la llevó. El carro ya iba a salir y ella se iba con una sonrisa de satisfacción mirando al televisor y viendo a Carlos; deleitándose en su rostro de alegría. Así que subió al ómnibus y emprendió su viaje de regreso a Lima…
Las lágrimas empaparon su rostro; estaba a un lado en todo el escenario. Aracely observaba muy contento a Carlos alrededor de todos sus amigos; envidiaba su alegría. Sin embargo en ese momento también se sintió feliz. Luego de darle los premios y saliendo del escenario Aracely se le acercó diciendo:
-Lo hiciste muy bien.
-Y tú también Aracely -contestó el ganador.
-Demostraste ser superior y yo… creo que quedé en ridículo.
-No Aracely, en realidad yo te veo como alguien superior. Cantas muy bien. Y… sabes, me gustaría que seamos buenos amigos.
-Claro… claro que sí, muy buenos amigos.
Se dieron un fuerte abrazo y luego de un momento se despidieron. Así acabó aquel gran concurso…
-Yo sabía que podías ganar, mi amor, muchas felicidades, ¡te lo mereces! -lo había repetido desde que lo llamó luego de dos días de haber terminado el concurso. Nohemí no podía dejar de demostrar la emoción por la victoria de su amado.
-Todo te lo debo a ti- replicaba Carlos-. Si no me hubieses animado desde el principio no lo hubiera logrado.
-No tienes nada que agradecer.
-Oye y ahora vamos a conversar menos ¿verdad?
-Bueno sabes, mi papá me prohibió hablar contigo, pero en el día él casi no está y en la noche me encierro en mi cuarto, así que sí podremos conversar bastante.
-Vaya, que bueno mi amor.
-Sabes, te cuento, cuando estaba viendo el concurso mi papá se acercó y decía que ibas a perder, y no sabes la cara que puso cuando ganaste. Se quedó callado, nos fuimos y no dijo nada.
-Y a pesar de eso ¿no le caí bien?
-Parece que no, yo le dije que por qué no habla contigo y se llevaran bien, pero no quiso y me dijo que no te volviera a mencionar.
-Ya veo, pero no te preocupes, yo trataré de que todo salga bien. Y dime ¿cuándo volverás?
-No lo sé, lo veo muy difícil.
-Pues, sabes que, si tú no vienes, yo iré por ti.
-¡Ay Carlos! Te amo.
Ahora Nohemí estudiaría en Lima y continuaría sus estudios en un colegio no escolarizado de Lurín, al menos eso le gustaba porque ya no estudiaría en el mismo lugar que Wilson, quien ahora causaría los problemas en su relación...
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